Un concejal de la UCR pidió al Ejecutivo municipal que asigne recursos para reparar el tomógrafo del Hospital Marino Cassano, fuera de servicio desde hace ocho meses.La falta de funcionamiento del tomógrafo del Hospital Municipal “Dr. Marino Cassano”, en General Alvarado, volvió a quedar en el centro de la escena política local. El presidente del bloque de concejales de la UCR, Germán “Galle” Barrios, presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para exigir al Ejecutivo municipal la urgente asignación de recursos destinados a la reparación del equipo, que permanece fuera de servicio desde hace ocho meses.
Tras la presentación de la iniciativa, Barrios cuestionó con dureza la respuesta del gobierno local y sostuvo que “el tomógrafo roto desde hace ocho meses, lejos de ser un problema presupuestario, simboliza el abandono, la falta de gestión y la desidia absoluta de la administración municipal frente a la salud de nuestros vecinos”. El pedido está dirigido al intendente Sebastián Ianantuony y apunta a visibilizar el impacto que la situación tiene sobre el sistema de salud del distrito.
El edil radical remarcó que se trata de un equipamiento esencial para el hospital y advirtió que “no podemos permitir que un equipo esencial se convierta en chatarra por falta de decisión política”. En ese sentido, afirmó que el problema excede lo técnico y forma parte de una situación más amplia: “No se trata de un problema técnico, sino una muestra clara de la parálisis que afecta a General Alvarado. Llevamos ocho meses escuchando excusas mientras el tomógrafo, un equipo que salva vidas, se llena de polvo”.
Barrios remarcó la importancia del tomógrafo para la atención de pacientes con patologías graves, desde diagnósticos oncológicos hasta traumatismos producto de accidentes de tránsito. “El tiempo en medicina es un recurso crítico”, señaló, y agregó que “a una persona que lucha contra el cáncer o a un accidentado en la Ruta 11 no se le puede pedir que espere ocho meses más”.
Además, el concejal explicó que la falta del servicio obliga a derivaciones constantes hacia Mar del Plata, lo que genera un impacto desigual entre los vecinos. “La falta del servicio de tomografía obliga a quienes tienen recursos a pagar centros privados en Mar del Plata, y a los que no tienen nada, a esperar traslados que agotan nuestras ambulancias y exponen a los pacientes a riesgos evitables”, afirmó. También advirtió que esta situación “resiente la atención en nuestro Hospital”, ya que el personal médico y de enfermería debe acompañar las derivaciones, sobrecargando al resto del plantel.
En esa línea, Barrios sostuvo que el supuesto ahorro por no reparar el equipo termina siendo contraproducente para las arcas municipales. El proyecto, respaldado por los concejales radicales Adriana Moreno y Fabián Barberini, señala que ese ahorro “se licúa en el costo de combustible, viáticos del personal y el desgaste de las unidades de traslado hacia el Hospital Interzonal de Mar del Plata”. “Son 100 kilómetros de ida y vuelta que nuestras ambulancias recorren innecesariamente”, expresó.
Finalmente, el presidente del bloque de la UCR insistió en que el problema no es económico sino político. “No falta plata, lo que falta es decisión política. El Intendente tiene nuestro apoyo para modificar las partidas necesarias y destinarlas al arreglo del tomógrafo”, concluyó, al tiempo que reclamó que “de una buena vez” se priorice la salud de los vecinos de Miramar, Otamendi, Mechongué, Mar del Sur y Centinela del Mar.
